Pequeños pero gigantes

14.7.13


Basta con un simple momento para hacer desaparecer de un plumazo todos nuestros malos sentimientos. Basta con un simple momento para sonreír como si no existiera algo en todo el universo capas de arruinar lo que nos pasa, basta con un simple momento para ser feliz.
Sonreír no cuesta nada, pero hace tan bien. Podemos llorar un mes entero, pero al primer momento de felicidad lo olvidamos todo, solo tenemos lugar en nuestro cerebro para canalizar esa sensación y tratar de corresponder.
Ante un simple momento de felicidad, sonreír ampliamente, disfrutarlo al máximo, valorarlo, y no arruinarlo, porque no sabemos cuánto demorara en venir otro igual.