Lo que hay en el camino

17 de enero de 2014



Subes, sueñas y alcanzas el cielo.
Escalas sobre los problemas y llegas más alto que la misma cima.
Pero nunca olvides que puedes caer, y que en el viaje de vuelta hacia abajo, los mimos “problemas” que antes pisaste para subir, ahora podrán hacer que el suelo sea más duro en el momento del impacto.
Si creces, mejoras, y cumples tus sueños, no olvides nunca donde estabas antes de empezar, porque puedes volver abruptamente. 

Mi peor enemiga

15 de enero de 2014


Temo, temo al futuro, Temo al amor, a sufrir, a morir, Tengo miedo a perder, Pero mas temo a no intentar. Temo a que me fallen, que me dejen, o me olviden. Temo ser poco para la persona correcta, y mucho para la incorrecta. Temo a los cambios, al rechazo y a la libertad. Temo elegir, decidir, dirigir, temo equivocarme una vez mas. Tengo miedo a sentir, a intuir, a aceptar. Pero mas temo a mi misma. Soy la unica persona con la fuerza para destruirme. Soy la unica conocedora de mis debilidades. Soy yo, mi unica enemiga.

Miradas que matan

14 de enero de 2014


Ella lo miro y sonrió, dejando correr en sus venas un ardor muy particular. Una sensación de escozor en su piel la distrajo de la imagen de aquel hombre. Prestando un poco de atención, sintió como el aire pesaba en sus pulmones, como el corazón abandonaba su constante ritmo y adquiría uno mucho más frenético. Su estómago se retorcía, sus manos sudaban, su cerebro daba vueltas, y la adrenalina giraba en espirales dentro de su vientre.  Punzadas electrizantes paralizaban sus emociones, un frió se deslizo por su espina dorsal y sintió que no encontraba la voz en su propio cuerpo, que de repente, se encontraba completamente desestabilizado, fugazmente afectado tan solo por una simple mirada. Desde ese momento, algo había cambiado en su interior, y nunca volvería a ser igual.

Tu fuerza interior


En realidad, no es lo fuerte que seas lo que te hará ganar la batalla, si no lo fuerte que te muestres ante tu rival. Mientras más débil te muestres, mas alimentaras su poder sobre ti, en cambio, si le muestras que tanto poder puedes mantener, estarás tocando su talón de Aquiles.
No pierdes porque alguien te deje. Pierdes cuando le dejas ver que tanto te destroza eso. Llora, grita, rompe cosas. Desahógate. Pero nunca dejes que quien te hace daño lo vea. Sonríe, forma una pared ante tus sentimientos. Y crece interiormente frente a lo que te traiga el destino. Siempre viene algo mejor.